


Autoestima, depresión, estrés, insomnio, ansiedad, dependencia emocional, miedos, fobias, inseguridad, confusión, orientación vocacional, problemas de comunicación, problemas de interrelación social,

trastornos de personalidad, trastornos psicosomáticos, dificultades sexuales, abuso sexual, violencia intrafamiliar, celos, confusión, infidelidad, rupturas amorosas, divorcio, conductas obsesivo-compulsivas,

tendencias autodestructivas, anorexia, bulimia, pérdidas / duelos, diversidad sexual, dificultad para encontrar sentido a la vida, resolución de conflictos, entre otros .
”Cuando la esperanza se desvanece, sentimos que la vida pierde sentido y los sentimientos de profunda tristeza, enojo, miedo, desesperación, abatimiento o confusión embargan nuestro interior; necesitamos llenar nuestro ser interno de serenidad, paz, tranquilidad, cariño, cuidado y protección, que permitan desarrollar fortaleza interior para salir adelante, darnos permiso para fluir con la vida, la naturaleza y el universo“ (Inédito)